viernes, julio 6

Capítulo 31

~¡Menudo susto!~

NARRA ANNE
Vaya, que chica tan simpática y guapa. Será mejor que le ayude a encontrar a quien tenga que encontrar. Yo me sé muy bien donde esta cada cosa en este aeropuerto, ya que mi familia es de España y suelo viajar para verles.

Yo: Marta, te acompaño a donde tengas que ir, ¿vale? Me conozco esto casi como la palma de mi mano.
Marta: ¡Menos mal! Tengo que encontrar a mis compañeros y a los profesores... -puso mala cara-
Yo: ¿Viaje de fin de curso?
Marta: Exacto. Y los he perdido porque tenía que ir al servicio, he ido a todo correr como una desesperada y me he perdido. -era muy divertida, las caras que ponía me hacían reír-
Yo: Bueno no te preocupes. Vamos a fuera que será donde están todos.
Marta: Si si, acabamos de llegar y yo me he precipitado jaja.
Yo: Ya veo jaja. Mira es por aquí, sígueme. -le señalé una puerta que estaba bastante lejos-
Marta: Y dime, ¿estas aquí porque llegas de España o cogerás un vuelo, o...?
Yo: ¿Has visto que lleve maletas? Que va, sólo he venido a comprar el billete para irme dentro de un mes con mi familia, haha.
Marta: ¡Ah, coño! Que retrasada que soy jaja.
Yo: No te preocupes, que a veces me pasa eso a mí también, jaja.
Marta: Ah bueno, pues ya me quedo más tranquila pensando que soy normal, jaja.
Yo: Jaja.

Al ratito llegamos a la puerta que daba al exterior y al otro lado había muchísima gente. Las personas no paraban de salir de la puerta, me paré en frente y quise darle mi número a Marta.

Yo: Oye Marta, me has caído muy bien. Quiero darte mi número. -dije sonriente-
Marta: Joe, me parece perfecto. Espera, ¡yo no tengo el móvil aquí!
Yo: No te preocupes, ya apunto yo el tuyo. -saqué el teléfono del bolso y apunté su número- ¡Gracias!
Marta: ¡Bueno, gracias a ti, que si no seguiría perdida quien sabe donde! Jaja.
Yo: Cierto, ¡soy una crack! Bueno enseguida te hago una perdida y hablamos si te apetece, un placer conocerte cielo. -le dí dos besos y me despedí con la mano de nuevo-

NARRA MARTA

Madre mía, maja no, ¡lo siguiente de lo siguiente de lo siguiente! Amable, simpática, dulce, cariñosa y atenta. Que mona ella. Bueno ya tenía mi número y podría hablar con ella, las chicas deberían conocerla. El ca so es que seguí caminando hasta cruzar la puerta corredora y ver a Diego y los demás hablando con un guardia o un policía. Me acerqué a Bela por detrás y estuve atenta a lo que hablaban, como si yo no estuviera, pasando desapercibida. El guardia estaba haciendo preguntas a las chicas, preguntando como era una chica físicamente y esas cosas. Hasta que me cansé y le tape los ojos a Bela haciendo que se girara al instante al igual que el resto.

Bela: ¡MARTA! -me abrazó fuertemente al verme, al igual que el resto al momento-
Diego: ¿Pero donde te habías metido? Menudo susto. -dijo enfadado y llevándose las manos a la cabeza, como las demás profesoras-
Sandra: Joder tía que susto más grande, enserio. -dijo mientras me abrazaba de nuevo-
Yo: Tranquilos, que estoy bien. Sólo fui al baño y una chica me ha ayudado a llegar hasta aquí. -contesté sonriente-
Nadia: ¿Una chica?
Diego: Sería una persona que trabaja aquí. Bueno, siento las molestias señores, muchas gracias. -se dirigió a los guardias del aeropuerto- Ahora que ya estamos todos, vamos a por las maletas y llamáis a vuestros padres para que sepan que hemos llegado todos.


Seguimos a Diego hasta la sala donde se encontraban las maletas, pillamos las nuestras y salimos del aeropuerto. En la entrada había un autobús que parecía que esperaba a alguien, era muy grande. Diego nos indicó que subiéramos y en la parte de abajo dejamos las maletas. Bela se sentó con Sandra y Nadia y yo juntas al lado de ellas. La profesora de historia, Marga, cogió el micrófono del bus y avisó de que iríamos a los apartamentos. Según el bus arrancó Marga empezó a hablarnos de la historia de Londres, la verdad es que no escuché nada. Casi me quedo sopa. De repente noto como la mano de alguien me golpe varias veces en el brazo.


Nadia: Hey, ¿que chica te ayudó?

miércoles, julio 4

Capítulo 30

~Nervios y vergüenza~
NARRA SANDRA

Madre mía, la buscaba de un lado para el otro y nada, que no la veía, me puse nerviosa y sentí la necesidad de contárselo a las chicas.


Yo: Chicas... Ha de-desaparecido... -se entre cortaban las palabras, me costaba demasiado-
Nadia: Sandra, ¿estas bien? Te noto algo pálida. Desaparecido, ¿quien?
Bela: Tienes mala cara, si... ¿Y Marta? No me digas que ha-ha desapa...
Yo: Eso me temo, no la veo por ningún lado. ¡Tenemos que decírselo a Diego ya mismo!
Nadia: Si, en cuanto salga hablamos con el. No puedo creerlo, acabamos de pisar el suelo y ya tenemos problemas... Puf.
Bela: No pienses así Nadia, tal vez se haya encontrado a alguien.
Nadia: Si, a su abuela que acaba de llegar de Las Bahamas, ¿no te acuerdas? El año pasado fuimos a su yate a recorrer el mundo entero. Pero que dices Bela, ¿con quien se va a encontrar en este aeropuerto?
Yo: Igual... No, no creo, es una estupidez.
Bela: No no, dilo. Puede que tenga más sentido de lo que ha dicho Nadia. -esta miro con cara rara a Bela-.
Yo: Pues he pensado que tal vez se haya encontrado con alguien si, a ver pensadlo, en los aeropuertos suelen estar famosos... No digo que se haya encontrado con alguno, que puede ser, pero lo más probable es que se haya perdido.
Nadia: Pues eso tiene más sentido, pero si se hubiera encontrado con algún famoso sería raro de todas todas.
Bela: En eso estoy de acuerdo.
Yo: Ya, sería mucha casualidad...


No teníamos de que más hablar, así que esperamos a que Diego saliera. Al poco tiempo vimos como muchos de nuestros compañeros bajaban hasta donde nosotras y finalmente Diego también. Estaba nerviosa y notaba nerviosas a Nadia y Bela también... ¿Quien se lo diría y como se lo tomaría? Demasiadas preguntas... Cuando se acercó se me agito la respiración y no podía parar de tocarme el pelo.


NARRA MARTA


Me cago en todo, nunca mejor dicho porque antes en el avión me meaba, pero ahora también tengo unas ganas de... Bueno en fin, que estaba yo saliendo entre los primeros del avión y no me pude aguantar; salí corriendo para dentro del aeropuerto en busca de un maldito baño... Paso un buen rato hasta que dí con los servicios y entré como una desesperada.
La verdad es que no me paré a pensar en si me perdía o si alguien se preocupara por mi, claro que luego me vino todo eso a la cabeza y no espere ni un segundo en buscar a los demás, pero era difícil y me daba palo preguntar a alguien del aeropuerto, además que aprobé Inglés pero no con muy buena nota que digamos...


Al final decidí intentar recordar porque camino llegué hasta los baños y me encamine para intentar encontrar al resto. Pero desafortunadamente me perdí más todavía, madre mía... Andaba de un lado para el otro y no tenía ni idea de donde estaba; así que me toco preguntar a alguien a pesar de la vergüenza y el lenguaje. Me acerqué a una chica que iba de negro, tenía toda la pinta de que trabajaba allí así que me dispuse a hablarle como podía.


Yo: Emmm, he-hello, sorry but I´m lost and...
****: ¿Eres española, verdad? Por cierto, yo no trabajo aquí.
Yo: Ay madre mía, lo siento mucho, pensé que sí. -genial, he quedado como una tonta, la cara se me caía de vergüenza...-.
****: No te preocupes, me suele pasar, paso mucho tiempo viajando y estoy acostumbrada. -la chica era joven, probablemente tendría 20 años y era bastante simpática y dulce- por cierto, me llamo Anne.
Yo: Encantada, yo me llamo Marta. -me quedé más tranquila-.
Anne: Lo mismo. -me dedicó una sonrisa y yo al momento se la devolví.

martes, julio 3

Capítulo 29

~Alguien ha desaparecido~

NARRA MARTA
Sandra me dio gran parte de su desayuno y me lo termine todo enseguida, después de hablar durante unos minutos con las chicas me encogí rápidamente porque me vino un dolor de tripa insoportable. Las chicas lo notaron y me comenzaron a hacer preguntas como "¿Te duele?" "¿Quieres ir al baño?".
Yo les contesté que no tenía ganas de ir al baño ni nada, pero que me dolía bastante, estas me animaron diciendo que ya se me pasaría cuando llegáramos al aeropuerto.

NARRA NADIA

Todas nos preocupamos por Marta, aunque ella seguía con dolores, le intentamos animar y sacarle temas de conversación. Mientras charlamos, un pitido suena y nos tapamos los oídos; al rato una voz dice que estamos apunto de aterrizar y que nos prepararíamos. Nos dieron unas instrucciones de como estar para ese momento y yo pude ayudar a las chicas, ya que había viajado antes en avión varias veces.
Notamos como el avión desciende y me vibra todo el cuerpo, es una sensación muy rara que siempre me pasa cuando voy en avión. De repente noto como me dan la mano y me giró para ver que todas estábamos dadas de la mano, eso me relaja mucho. Al fin aterrizamos y la cara que ponen las demás son muy graciosas, así que no puedo evitar reírme.

NARRA BELA

Yo: Buaaa tías, me siento hiper rara...
Sandra: Yo también es super extraño.
Marta: A mi me sigue doliendo la tripa -dice con mala cara-.
Nadia: Jaja, pues yo ya estoy acostumbrada a todo eso.
Marta: ¿Y que, te crees guay?
Nadia: Mucho. -dice con tono de superioridad-.
Marta: Jaja, ¡baja de la nube maja!
Nadia: ¡No estoy en ninguna nube, es que yo molo mazo! -acto seguido hace un gesto de rapera, o algo así-.
Diego: ¡Chicos, a ver ir saliendo en cuanto podáis!

Nos ponemos en marcha al momento, ya había gente que estaba saliendo y nosotras nos "deslizábamos" entre la multitud porque somos las más pros. Aunque hay cientos de personas conseguimos salir entre los primeros pasajeros y bajamos al suelo; todo es rarísimo, ¿quien iba a creer que llegaríamos hasta Londres?
Desafortunadamente el tiempo no era muy bueno que digamos e inmediatamente nos llevamos los brazos cerca de pecho cruzándolos entre sí para intentar darnos calor. Nos quedamos para esperar a Diego y el resto cuando Sandra observó algo...